miércoles, 4 de julio de 2018

La lucha ecológica y la conciencia colectiva




Conciencia colectiva y ecología



La historia del hombre tuvo un cambio evolutivo cuando nació en él la conciencia. El entendimiento de la vida, la muerte y de la existencia misma cambiaron al hombre para siempre. Y así se traslado a otro nivel de conciencia, distinta al del resto de los seres vivos.

En la actualidad, la humanidad está lista para empezar otra etapa evolutiva mediante la transformación de la conciencia colectiva, la ecología es responsable del origen de este cambio. Poco a poco se vislumbra en la sociedad globalizada una inercia inconsciente hacia la ecología, que amplia sus fronteras a medida que va ganando batallas.

La certeza de que la destrucción total del mundo en que vivimos es posible y de que los recursos se agotarán en un futuro no muy lejano; ha terminado por penetrar profundamente en la conciencia colectiva con la ecología y el cuidado del medio ambiente como mandato supremo de esta nueva conciencia.
Del individuo a la sociedad

Es obvio que para lograr un cambio en la conciencia colectiva, primero debe darse un cambio en cada uno de los individuos que de alguna manera construyen un sentimiento y una orientación del pensamiento colectivo.

Parece algo imposible y utópico pretender que todos los hombres se pongan de acuerdo. Pero es indudable que se está recorriendo un camino sin vuelta atrás. El camino de la sustentabilidad, el de la energía verde, los recursos renovables y el cuidado del medio ambiente y de la biodiversidad. Tanto en el plano personal e íntimo de cada individuo como en el ámbito social.
La ecología como estado espiritual

La elevación del espíritu humano es posible. Un estado de paz y armonía se puede lograr mediante la meditación y otras disciplinas. Llegar a la felicidad también implica una gran responsabilidad, donde todo lo negativo queda de lado.

Las practicas y hábitos ecológicos crean una conexión con la esencia misma de nuestro planeta tierra. Un nuevo tipo de ser humano está por nacer, un ser que da amor a todo lo que le rodea, al mismo tiempo que lo recibe. Es el “ser ecológico” Una nueva cultura que encanta a cada vez más personas en todo el mundo.
Organizaciones inteligentes y sociales

Existe un numero cada vez mayor de organizaciones ecologistas y medioambientalistas. Y hay muchas más que resuelven en alguna medida los problemas sociales. Algunas reciben millones de dólares en donaciones para llevar a cabo sus campañas. Pero el verdadero éxito de las organizaciones es cuando logran resolver los problemas de la gente común, del pueblo, con el menor daño ecológico posible.

Para encontrar una solución más ecológica, las organizaciones y dirigentes deben actuar con mucha inteligencia. Buscando métodos alternativos que quizás nunca se habían utilizado y reinventándose a si mismos ante cualquier desafío.
La unión hace la fuerza

Esta frase tan conocida encierra la clave del cambio ideológico y de la conciencia colectiva. La unión hace la fuerza. Desde las pequeñas células barriales que se reúnen para plantar árboles y reciclar. Hasta las grandes ONGs que realizan campañas masivas y son protagonistas de la lucha ecológica; todos ellos son parte de este movimiento y están unidos. Estamos unidos.

viernes, 29 de junio de 2018

EL DISPARATE DE POTTER



EL DISPARATE DE POTTER;


El señor Charles Potter fue conocido por algunas ideas; excéntricas, pero con el tiempo la gente llegó a comprobar que el señor Potter era más bien un genio en ingeniería y de carreteras. Por ejemplo existe actualmente todavía un letrero por; el kilómetro 150 de la carretera entre Matagalpa y Jinotega que dice: "Disparate de Potter". Cuya historia pasaremos a describir.

Esto se originó cuando el señor Potter tenía la hacienda de café; La Fundadora, y quiso conectarla a Matagalpa por medio de una carretera para vehículos, eso pasó por el año 1935, trazó esa carretera siguiendo lo que actualmente es la carretera de Jinotega. Como la carretera pasaba por las pendientes de las montañas y los precipicios hubo que cortar un cerro allá por los 1,500 metros de altura para poder entrar al camino que se desvía; a "La Fundadora".

La gente decía que era un disparate tremendo construir la; carretera en lugares tan escarpados, decían el camino costaría;
mucho dinero y que no lo ameritaba; sin embargo, el tiempo le dio la razón al señor Potter porque cuando el Departamento de
Carreteras construyó la carretera Matagalpa - Jinotega en 1950, los ingenieros siguieron la misma trocha que el señor Potter;
había hecho, pasando por la misma montaña que él había cortado.;

Eso era época simpática el Departamento de Carreteras rotulaba; las carreteras, con nombres particulares de las regiones puso un letrero entre Matagalpa y Jinotega que decía: "EL DISPARATE DE POTTER" que todos lo hemos visto. A esta fecha el letrero se habrá caído y no lo han repuesto, pero la gente de la región todavía lo recuerda.

El Ministerio de Construcción y Transporte debería volver a esa modalidad muy práctica de poner letreros indicando los lugares históricos, así como el nombre de los pueblos y su población (#; de habitantes) para que los turistas y estudiantes aprendan de su país.

EL SEGUNDO “DISPARATE DE POTTER"

Charles Pannell Cuthberson Potter, el segundo de los Potter, fue conocido por sus costumbre pulcras y sus excentricidades. Siempre lució elegante con sus trajes de lino blanco o de legítimo casimir inglés. Fue parco al hablar y exacto en sus compromisos, usaba barba y bigotes perfectamente afeitados y delineados. 
En su afán de conservar las costumbres de su país, impuso en su hacienda La Fundadora un régimen de trabajo, tradición y buen gusto. Los sábados invitaba a sus amigos a tomar “el té de las cinco” que se degustaba en vajillas de plata y que él personalmente servía en la terraza usando guantes blancos y corbatín de satín. En estas reuniones se intercambiaban pareceres o se conversaba sobre diversos temas, desde los más frívolos hasta los más serios, pero el que llegaba a ellas tenía que atenerse a la costumbre elegante del anfitrión, de lo contrario no se le permitía entrar.

Para dar mayor prestancia al ritual del té se le ocurrió construir un palacete sobre el risco de una montaña donde se contemplaba una panorámica maravillosa de la región del Pacífico nicaragüense. Hasta allí conducía a sus invitados que gozaban del clima delicioso y con el paisaje de ensoñación.

Se cuenta que preocupado por sacar su café hacia el Pacífico, se propuso construir un camino hasta Matagalpa, para eso utilizó un raro procedimiento, hizo arrear sus mulas por entre las montañas para que ellas por instinto buscaran la mejor ruta. Pero la trocha marcada por los animales cortaba parte del risco donde Potter tenía su mirador, de modo que no hubo otro remedio que cortar la montaña porque el británico nunca dio a torcer su brazo.

Aquella puntada de Charles Potter fue catalogada como un disparate vial, y de ahí que cuando los viajeros preguntaba por qué se había cortado la montaña en lugar de bordearla, los matagalpinos respondían: “Ese es el disparate de mister Potter”. Pero no era un disparate, pues cuando en 1950 el Ministerio del Transporte comenzó la construcción de la carretera Matagalpa-Jinotega, los ingenieros siguieron la misma trocha que había trazado Potter. El “Disparate” aún existe a la altura del kilómetro 142.

Eddy Kühl Aráuz en su libro “Matagalpa y sus gentes”

EL TERCER “DISPARATE DE POTTER"
del libro Hijos del Tiempo de Jose Rizo.

El señor Potter pretendía el ambicioso proyecto de deslizar los sacos de café por medio de un sistema de cables de acero, por fuerza de gravedad hasta las planicies de Sébaco, ahorrándose de esa forma las dificultades del transporte de la producción de la zona en carretas y mulas. Su iniciativa no tuvo eco alguno mas que la expresión que calificó al proyectó como el DISPARATE DE POTTER.

lunes, 25 de junio de 2018

Cómo el alambre de púas, cambió la propiedad privada


Cómo el alambre de púas, llamado "el más grande descubrimiento de la época" en el Viejo Oeste, cambió la propiedad privada



Un sencillo invento que se convirtió en un símbolo.

Cuenta la historia que a finales de 1876 un hombre joven llamado John Warne Gates construyó un corral de alambre en una plaza militar de San Antonio, Texas, en Estados Unidos.

En él metió el ganado más fuerte y salvaje de Texas, o al menos así lo describió él.

Otros afirman que eran animales dóciles y hay quienes incluso dudan si esta historia realmente ocurrió.

Pero no importa.

El asunto es que John Warne Gates -quien luego se ganaría el apodo de "Apuesto un millón" Gates- comenzó a aceptar apuestas de transeúntes sobre si los animales lograrían romper el aparentemente frágil alambrado y salir del corral.

No lo lograron nunca. Ni siquiera cuando el ayudante de Gates, un vaquero mexicano, comenzó a perseguir a los animales sosteniendo un hierro caliente en cada mano y gritando en español.

"Apuesto un millón" Gates no estaba tan interesado en ganar apuestas. Su desafío era más grande.

Quería vender un nuevo tipo de alambre y los pedidos comenzaron a llover.
¿El más grande descubrimiento de la década?


Exagerado, aunque su rol en la construcción de Estados Unidos es algo apabullante.

La publicidad aseguraba que este alambre era "El más grande descubrimiento de la época".

Gates lo describía de forma más poética: "Más liviano que el aire, más fuerte que el whisky, más barato que el polvo".

Nosotros lo conocemos simplemente como alambre de púas.

Llamar al alambre de púas el más grande descubrimiento de la época es algo exagerado, incluso si tenemos en cuenta que en ese momento los publicistas no sabían que Alexander Graham Bell estaba a punto de patentar su teléfono.

Sin embargo, aunque ahora nos es fácil entender cómo el teléfono transformó el mundo, lo cierto es que el alambre de púas generó cambios enormes en el Lejano Oeste de EE.UU. y de forma mucho más rápida.
Alambre retorcidoDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionEl alambre de púas creado en el siglo XIX es el mismo que seguimos usando hoy.

El diseño creado por Joseph Glidden de DeKalb, Illinois, no fue el primero, pero sí el mejor.

Es el que aún se usa hoy en granjas de todo el mundo.

El alambre puntudo se retuerce alrededor del alambre liso y luego se usa un segundo alambre para evitar que las púas se corran de lugar.

Los granjeros lo compraron en masa.

Tenían sus motivos para estar desesperados por conseguir alambre de púas.
Para formar un hogar en tierra ajena

Unos años antes el presidente Abraham Lincoln había firmado la Ley de Propiedad Ocupada de 1862.

Este especificaba que cualquier ciudadano honesto -incluyendo a mujeres y esclavos liberados- podía reclamar hasta 160 acres de tierra (0,65 kilómetros cuadrados) en los territorios del oeste.



Las tribus nativas que perdieron sus tierras con el Acto de Propiedad Ocupada firmado por Lincoln en 1862 llamaban al alambre de púas "la soga del Diablo".

Solo tenían que construir un hogar y trabajar la tierra por 5 años.

Suena sencillo, pero tratándose de una pradera gigantesca de pastos altos y gruesos, esos territorios eran más aptos para una vida nómade que para instalarse.

La tierra le pertenecía a los pueblos originarios.

Tras el arribo de los europeos y su empuje hacia el oeste, los vaqueros usaron esos territorios para arrear a su ganado libremente por el extenso terreno.Antes de la invención del alambre de púas el ganado pastaba libremente.

Pero los nuevos colonos necesitaban cercas, como mínimo para evitar que todo ese ganado que pastaba libremente destruyera sus cultivos.

Y no había mucha madera, ciertamente no suficiente como para hacer vallas de kilómetros y kilómetros en lo que muchas veces se llamó "El desierto estadounidense".

Los granjeros intentaron crear cercos de arbustos pero estos crecían muy lentamente y eran inflexibles.

Los alambrados tradicionales tampoco servían: los animales los aplastaban con facilidad.
Era un gran problema y el alambre de púas fue la solución.

Las púas lograron lo que la Ley de Propiedad Ocupada no pudo

Muchos animales quedaban atrapados o heridos por culpa del alambre.

Hasta su creación, la propiedad privada en los territorios del Lejano Oeste era algo poco frecuente, simplemente porque no era viable en un espacio sin fronteras, que parecía más un océano que una extensión de terreno cultivable.

El alambre de púas se hizo muy popular porque resolvió uno de los problemas más grandes de los colonizadores.

Pero también generó violentos desacuerdos.

Y no es difícil entender por qué.

Los nuevos colonos se querían apropiar de tierras que pertenecían a varias tribus nativas.

No es sorprendente que estas tribus llamaran al alambre de púas "La soga del Diablo".

Los cowboys también lo odiaban
Los vaqueros, acostumbrados a andar libremente con su ganado, se opusieron al uso de los cercos de alambre de púas.

Estaban acostumbrados a que sus animales pudieran pastar libremente.

Ahora algunos tenían heridas e infecciones.

Cuando había tormentas de nieve miles quedaban enganchados en los alambres y morían cuando intentaban trasladarse hacia el sur.
Cercos ilegales

La gracia del alambre para los colonos era que servía para demarcar los límites legales, pero muchos también lo usaron para crear cercos ilegales, en un intento de adueñarse de tierras públicas.

Por eso estallaron también las "guerras de corte de cercos", en las que bandas enmascaradas -con nombres como los Diablos Azules o las Javelinas- cortaban los alambres y amenazaban de muerte a los dueños para que no los volvieran a poner.

Eventualmente las autoridades lograron imponer el orden y las guerras llegaron a su fin.

Los alambres de púas quedaron en pie. Hubo ganadores y perdedores.

"Me enferma", escribió un vaquero en 1883, "cuando pienso en las cebollas y las papas irlandesas que están creciendo donde los caballos deberían estar ejercitando".

Si los cowboys estaban furiosos, aún más lo estaban los indígenas americanos.
Guerra de palabras



Derechos de autor de la imagenISTOCKImage captionRousseau no creía que por hacer un cerco algo se volvía propio.

Estas feroces discusiones en la frontera se vieron reflejadas en un debate filosófico.

El filósofo inglés del siglo XVII John Locke -que tuvo gran influencia sobre los fundadores de EE.UU.- se preguntaba cómo era posible que alguien pudiera legalmente ser dueño de tierras.

Alguna vez nadie fue dueño de nada. Locke sostenía que sólo somos dueños de nuestro trabajo.

Y si aplicas tu trabajo a la tierra que es de la naturaleza y no pertenece a nadie -por ejemplo si la cultivas- entonces te estás haciendo dueño de esa tierra trabajada.

Tonterías, respondió el filósofo francés Jean-Jacques Rousseau un siglo después.

Rousseau se oponía al concepto de los espacios privados.

En su "Discurso sobre inequidad" lamentó que "el primer hombre que cercó un pedazo de tierra y pensó 'es mío' encontrara personas tan simples que le creyeran".


Hoy el alambre de púas se sigue usando en todo el mundo, a veces de forma controvertida.

Ese hombre -según Rousseau- fue el verdadero fundador de la sociedad civil, algo que para él no era un elogio.

Pero más allá de sus palabras, lo cierto es que la gran mayoría de las economías modernas se basan en la propiedad privada, es decir, en el concepto legal de que casi todo tiene dueño, por lo general una persona o una empresa.

Las economías modernas también parten de la idea de que la propiedad privada es algo bueno, porque incentiva a las personas e invertir y mejorar aquello que es suyo, sea un terreno en el oeste de EE.UU., un departamento en Calcuta o la propiedad intelectual de los derechos de Mickey Mouse.

Es un argumento poderoso y fue usado de manera implacable y cínica por quienes sostenían que los pueblos nativos no tenían realmente derechos sobre su territorio porque no lo desarrollaban de la forma que los europeos consideraban apto.

De modo que la historia sobre cómo el alambre de púas transformó al Lejano Oeste también es la historia de cómo los derechos de propiedad cambiaron al mundo.

Y es además la historia de cómo, incluso en una economía sofisticada, a veces lo que dice la ley importa menos de lo que puede hacerse en términos prácticos.



En 1880 ya se había fabricado suficiente alambre de púas como para dar diez vueltas alrededor de la Tierra.

El Acto de Propiedad Ocupada de 1862 estableció las reglas sobre quién era dueño de qué en el Viejo Oeste.

Pero esas reglas no significaron mucho hasta que fueron reforzadas por el alambre de púas.

Entretanto, los barones del alambre de púas -Joseph Glidden, "Apuesto un millón" Gates y varios otros- se hicieron ricos.

El año que Glidden obtuvo la patente de su alambre de púas se produjeron 51km de alambre.

Seis años más tarde, en 1880, su fábrica en DeKalb produjo 423.000 kilómetros, suficiente para dar diez vueltas alrededor de la Tierra.

Colombia aprueba el Fracking/... desastre ecológico


Luego de una reñida contienda política entre demócratas y progresistas, donde resultó ganador por un margen aceptable, el presidente Iván Duque, Colombia amanece con la noticia triste no solo para los ambientalistas, sino también para las personas que protegen a toda costa los recursos hidricos, pues luego del anuncio de la viceministra de energía, en las próximas semanas se publicara la ruta que deberán seguir los inversores para explotar hidrocarburos mediante presión hidráulica.

De acuerdo a los lineamientos de la ministra de energías, la entidad ministerial ya revisó y ajustó los parámetros para el desarrollo sostenible de hidrocarburos en espacios donde se puede implementar esta práctica de fracturamiento hidráulico. El pronunciamiento del ministerio era el último paso que se requería para dar inicio a esta actividad que ha causado controversias en países de la unión europea y otros países asiáticos. Aunque la ponencia del ministerio asegura que con la intervención de esta práctica, el país aumentaría las reservas de crudo en un total de trescientos millones de barriles, pero no esclarece los efectos secundarios.







Para nadie es un secreto que el país afronta una crisis petrolera en temas de déficit de reserva, por lo que se acude a los yacimientos no convencionales como una salida transitoria. según se explica en un informe presentado por la cámara colombiana de bienes y servicios petroleros. Aunque la medida solo se anunció hace pocas horas, se establece que desde el 2016 se han creado 43 bloques para explotar hidrocarburos mediante la fracturación de roca madre contenedora de petróleo.

Los procesos de capacitación para los funcionarios del ministerio de minas, se realizarán entre el 12 y el 13 de septiembre del presente año, para establecer las medidas de precaución para salvaguardar los derechos de las comunidades y los recursos cercanos a los centros de explotación. de igual manera buscarán establecer medidas para proteger los recursos hídricos para evitar la contaminación de fuentes y la conservación idónea de vertederos, considerado como uno de los puntos críticos de esta técnica.


En la opinión de algunos colombianos consultados, el descontento es inmenso, no solo porque mediante las técnicas tradicionales se han contaminado fuentes hídricas, mas aún con técnicas peligrosas, y peor que se empleen recursos que le son mezquinos a poblaciones vulnerables, como La Guajira y zonas desprotegidas que tienen un alto déficit de accesibilidad a los recursos hídricos. Se estima que para la producción continua, en tan solo un mes se requerirían mas de 23 millones de litros de agua para el desarrollo de la operación.

Cabe mencionar, que en países como Francia, Alemania, Austria, suiza y bélgica existen restricciones fuerte incluso en algunos de estos países están prohibidas estas prácticas; en Colombia y otros países latinoamericanos se ha visto esta práctica como una alternativa viable. de acuerdo a las investigaciones y pronunciamientos los bloques para este tipo de explotación se encontraran en departamentos de Santander, Cesar, Antioquia, Boyacá, Cundinamarca y Tolima.

sábado, 14 de abril de 2018

Los Estados Unidos bombardean Siria



"Los ataques realizados este viernes en Siria por Estados Unidos, Francia y el Reino Unido se concentraron en objetivos seleccionados para evitar impactar a fuerzas de Rusia, aseguró el jefe del Comando Conjunto estadounidense, el general Joe Dunford. HANDOUT / STR AFP"

"A los pocos minutos de comenzar el ataque, los equipos antiaéreos de la capital de Siria han comenzado a funcionar para evitar que misiles estadounidenses golpearan la capital. HASSAN AMMAR AP"

"En las calles de Damasco se han escuchado las alarmas para advertir a la población de los ataques. HASSAN AMMAR A"
Diversas fuentes)))












domingo, 25 de marzo de 2018

Noam Chomsky: “La gente ya no cree en los hechos”

Noam Chomsky: “La gente ya no cree en los hechos”

A punto de cumplir 90 años, acaba de abandonar el MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts). Allí revolucionó la lingüística moderna y se convirtió en la conciencia crítica de Estados Unidos. 'Babelia' visita al gran intelectual en su nuevo destino, Arizona










Noam Chomsky, en su despacho de la Universidad de Arizona en Tucson. APU GOMES
JAN MARTÍNEZ AHRENS

Noam Chomsky (Filadelfia, 1928) hace tiempo que superó las barreras de la vanidad. No habla de su vida privada, no usa móvil y en un tiempo donde abunda lo líquido y hasta lo gaseoso, él representa lo sólido. Fue detenido por oponerse a la guerra de Vietnam, figuró en la lista negra de Richard Nixon, apoyó la publicación de los papeles del Pentágono y denunció la guerra sucia de Ronald Reagan. A lo largo de 60 años no hay lucha que se le haya escapado. Igual defiende la causa kurda que el combate contra el cambio climático. Tan pronto aparece en una manifestación de Occupy Movement como respalda a los inmigrantes sin papeles. Inmerso en la agitación permanente, el joven que en los años cincuenta deslumbró al mundo con la gramática generativa y sus universales, lejos de dormirse en las glorias del filósofo, optó por el movimiento continuo. No importó que le acusasen de antiamericano o extremista. Él siempre ha seguido adelante, con las botas puestas, enfrentándose a los demonios del capitalismo. Ya sean los grandes bancos, los conglomerados militares o Donald Trump. Incombustible, su última obra lo vuelve a confirmar. En Réquiem por el sueño americano (editorial Sexto Piso) vuelca a la letra impresa las tesis expuestas en el documental del mismo título y denuncia la obscena concentración de riqueza y poder que exhiben las democracias occidentales. El resultado son 168 páginas de Chomsky en estado puro. Vibrante y claro. Listo para el ataque.

MÁS INFORMACIÓN

El pensador que no duerme


—¿Se considera un radical?

—Todos nos consideramos a nosotros mismos moderados y razonables.

—Pues defínase ideológicamente.

—Creo que toda autoridad tiene que justificarse. Que toda jerarquía es ilegítima hasta que no demuestre lo contrario. A veces, puede justificarse, pero la mayoría de las veces no. Y eso…, eso es anarquismo.

Una luz seca envuelve a Chomsky. Después de 60 años dando lecciones en el Massachusetts Institute of Tech­nology (MIT), el profesor se ha venido a vivir a los confines del desierto de Sonora. En Tucson, a más de 4.200 kilómetros de Boston, ha abierto casa y estrenado despacho en el Departamento de Lingüística de la Universidad de Arizona. El centro es uno de los pocos puntos verdes de la abrasada ciudad. Fresnos, sauces, palmeras y nogales crecen en torno a un edificio de ladrillo rojo de 1904 donde todo queda pequeño, pero todo resulta acogedor. Por las paredes hay fotos de alumnos sonrientes, mapas de las poblaciones indígenas, estudios de fonética, carteles de actos culturales y, al fondo del pasillo, a mano derecha, el despacho del mayor lingüista vivo.


“La gente se percibe menos representada y lleva una vida precaria. El resultado es una mezcla de enfado y miedo”

El lugar nada tiene que ver con el rompedor espacio de Frank Gehry que le daba cobijo en Boston. Aquí, apenas cabe una mesa de trabajo y otra para sentarse con dos o tres alumnos. Recién estrenada, la oficina de uno de los académicos más citados del siglo XX aún no tiene libros propios, y su principal punto de atención recae en dos ventanas que inundan de ámbar la estancia. A Chomsky, pantalones vaqueros, pelo largo y blanco, le gusta esa atmósfera cálida. La luz del desierto fue uno de los motivos que le hizo mudarse a Tucson. “Es seca y clara”, comenta. Su voz es grave y él deja que se pierda en los meandros de cada respuesta. Le gusta hablar con largueza. La prisa no va con él.

PREGUNTA. ¿Vivimos una época de desencanto?

RESPUESTA. Hace ya 40 años que el neoliberalismo, de la mano de Ronald Reagan y Margaret Thatcher, asaltó el mundo. Y eso ha tenido un efecto. La concentración aguda de riqueza en manos privadas ha venido acompañada de una pérdida del poder de la población general. La gente se percibe menos representada y lleva una vida precaria con trabajos cada vez peores. El resultado es una mezcla de enfado, miedo y escapismo. Ya no se confía ni en los mismos hechos. Hay quien le llama populismo, pero en realidad es descrédito de las instituciones.

P. ¿Y así surgen las fake news (bulos)?

R. La desilusión con las estructuras institucionales ha conducido a un punto donde la gente ya no cree en los hechos. Si no confías en nadie, por qué tienes que confiar en los hechos. Si nadie hace nada por mí, por qué he de creer en nadie.

P. ¿Ni siquiera en los medios de comunicación?

R. La mayoría está sirviendo a los intereses de Trump.

P. Pero los hay muy críticos, como The New York Times, The Washington Post, CNN…

R. Mire la televisión y las portadas de los diarios. No hay más que Trump, Trump, Trump. Los medios han caído en la estrategia que ha diseñado Trump. Cada día les da un aliciente o una mentira para situarse él bajo los focos y ocupar el centro de atención. Entretanto, el flanco salvaje de los republicanos va desarrollando su política de extrema derecha, recortando derechos de los trabajadores y abandonando la lucha contra el cambio climático, que precisamente es aquello que puede terminar con todos nosotros.

P. ¿Ve en Trump un riesgo para la democracia?

R. Representa un peligro grave. Ha liberado consciente y deliberadamente olas de racismo, xenofobia y sexismo que estaban latentes pero que nadie había legitimado.


Noam Chomsky. APU GOMES


P. ¿Volverá a ganar?

R. Es posible, si consigue retardar el efecto letal de sus políticas. Es un consumado demagogo y showman que sabe cómo mantener activa su base de adoradores. A su favor juega también que los demócratas están sumidos en la confusión y puede que no sean capaces de presentar un programa convincente.

P. ¿Sigue apoyando al senador demócrata Bernie Sanders?

R. Es un hombre decente. Usa el término socialista, pero en él significa más bien new deal demócrata. Sus propuestas, de hecho, no le serían extrañas a Eisenhower [presidente por el Partido Republicano de 1953 a 1961]. Su éxito, más que el de Trump, fue la verdadera sorpresa de las elecciones de 2016. Por primera vez en un siglo hubo alguien que estuvo a punto de ser candidato sin apoyo de las corporaciones ni de los medios, solo con el respaldo popular.

P. ¿No advierte un deslizamiento hacia la derecha del espectro político?

R. En la élite del espectro político sí que se ha registrado ese corrimiento; pero no en la población general. Desde los años ochenta se vive una ruptura entre lo que la gente desea y las políticas públicas. Es fácil verlo en el caso de los impuestos. Las encuestas muestran que la mayoría quiere impuestos más altos para los ricos. Pero esto nunca se lleva a cabo. Frente a esto se ha promovido la idea de que reducir impuestos trae ventajas para todos y que el Estado es el enemigo. ¿Pero quién se beneficia de que recorten en carreteras, hospitales, agua limpia y aire respirable?


“Trump ha liberado deliberadamente olas de racismo, xenofobia y sexismo latentes pero no legitimadas”

P. ¿Ha triunfado entonces el neoliberalismo?

R. El neoliberalismo existe, pero solo para los pobres. El mercado libre es para ellos, no para nosotros. Esa es la historia del capitalismo. Las grandes corporaciones han emprendido la lucha de clases, son auténticos marxistas, pero con los valores invertidos. Los principios del libre mercado son estupendos para aplicárselos a los pobres, pero a los muy ricos se los protege. Las grandes industrias energéticas reciben subvenciones de cientos de millones de dólares, la economía high-tech se beneficia de las investigaciones públicas de décadas anteriores, las entidades financieras logran ayudas masivas tras hundirse… Todos ellos viven con un seguro: se les considera demasiado grandes para caer y se los rescata si tienen problemas. Al final, los impuestos sirven para subvencionar a estas entidades y con ellas a los ricos y poderosos. Pero además se le dice a la población que el Estado es el problema y se reduce su campo de acción. ¿Y qué ocurre? Su espacio es ocupado por el poder privado y la tiranía de las grandes entidades resulta cada vez mayor.

P. Suena a Orwell lo que describe.

R. Hasta Orwell estaría asombrado. Vivimos la ficción de que el mercado es maravilloso porque nos dicen que está compuesto por consumidores informados que adoptan decisiones racionales. Pero basta con poner la televisión y ver los anuncios: ¿buscan informar al consumidor y que tome decisiones racionales? ¿O buscan engañar? Pensemos, por ejemplo, en los anuncios de coches. ¿Ofrecen datos sobre sus características? ¿Presentan informes realizados por entidades independientes? Porque eso sí que generaría consumidores informados capaces de tomar decisiones racionales. En cambio, lo que vemos es un coche volando, pilotado por un actor famoso. Tratan de socavar al mercado. Los negocios no quieren mercados libres, quieren mercados cautivos. De otro modo, colapsarían.

P. Y ante esta situación, ¿no es demasiado débil la contestación social?

R. Hay muchos movimientos populares muy activos, pero no se les presta atención porque las élites no quieren que se acepte el hecho de que la democracia puede funcionar. Eso les resulta peligroso. Puede amenazar su poder. Lo mejor es imponer una visión que te dice que el Estado es tu enemigo y que tienes que hacer lo que puedas tú solo.

P. Trump emplea a menudo el término antiamericano, ¿cómo lo entiende?

R. Estados Unidos es el único país donde por criticar al Gobierno te llaman antiamericano. Y eso supone un control ideológico, encender hogueras patrióticas por doquier.

P. En algunos sitios de Europa también pasa.


“Las grandes corporaciones han emprendido la lucha de clases, son marxistas pero con los valores invertidos”

R. Pero nada comparable a lo que ocurre aquí, no hay otro país donde se vean tantas banderas.

P. ¿Teme al nacionalismo?

R. Depende, si significa estar interesado en tu cultura local, es bueno. Pero si es un arma contra otros, sabemos a dónde puede conducir, lo hemos visto y experimentado.

P. ¿Cree posible que se repita lo que ocurrió en los años treinta?

R. La situación se ha deteriorado; tras la elección de Barack Obama se desencadenó una reacción racista de enorme virulencia, con campañas que negaban su ciudadanía e identificaban al presidente negro con el anticristo. Ha habido muchas manifestaciones de odio. Sin embargo, Estados Unidos no es la República de Weimar. Hay que estar preocupados, pero las probabilidades de que se repita algo así no son altas.

P. Arranca su libro recordando la Gran Depresión, un tiempo en el que “todo estaba peor que ahora, pero había un sentimiento de que todo iría mejor”.

R. Me acuerdo perfectamente. Mi familia era de clase trabajadora, estaba en paro y no tenía educación. Objetivamente, era un tiempo mucho peor que ahora, pero había un sentimiento de que todos estábamos juntos en ello. Había un presidente comprensivo con el sufrimiento, los sindicatos estaban organizados, había movimientos populares… Se tenía la idea de que juntos se podía vencer a la crisis. Y eso se ha perdido. Ahora vivimos la sensación de que estamos solos, de que no hay nada que hacer, de que el Estado está contra nosotros…

P. ¿Tiene aún esperanzas?

R. Claro que hay esperanza. Aún hay movimientos populares, gente dispuesta a luchar… Las oportunidades están ahí, la cuestión es si somos capaces de tomarlas.

Chomsky termina con una sonrisa. Deja vibrando en el aire su voz grave y se despide con extrema cortesía. Luego sale del despacho y baja las escaleras de la facultad. Afuera, le esperan Tucson y la luz seca del desierto de Sonora.

EL PODER DE LAS PALABRAS, LAS PALABRAS DEL PODER


Réquiem por el sueño americano. Los diez mandamientos de la concentración de la riqueza y el poder. (Basado en el documental del mismo título realizado por Peter Hutchison, Kelly Nyks y Jared P. Scott). Traducción de Magdalena Palmer. Sexto Piso, 2017. 160 páginas. 16,90 euros.

Porque lo decimos nosotros. Ideal democrático, estrategias de poder y manipulación en el siglo XXI.Traducción de Albino Santos Mosquera. Paidós, 2017. 254 páginas. 22 euros.

Estados fallidos. El abuso de poder y el ataque a la democracia.Traducción de Gabriel Dols Gallardo. Ediciones B, 2017. 364 páginas. 8 euros.

Optimismo contra el desaliento. Sobre el capitalismo, el imperio y el cambio social. Entrevistas de C. J. Polychroniou. Traducción de Francesc Reyes Camps. Ediciones B, 2017. 17 euros.

El miedo a la democracia. Traducción de Mireia Carol. Crítica, 2017.419 páginas. 18.90 euros.

¿Qué clase de criaturas somos? Traducción de Jorge Paredes. Ariel, 2017. 192 páginas. 18.90 euros.

¿Por qué solo nosotros? Evolución y lenguaje. Con Robert C. Berwick. Traducción de Fina Marfá. Kairós, 2016. 224 páginas. 16 euros.



miércoles, 21 de marzo de 2018

21 de marzo Día Mundial Forestal


21 de marzo Día Mundial Forestal



En el año 1971 los estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) acordaron celebrar el 21 de marzo el Día Mundial Forestal, fecha que representa el primer día de otoño en el hemisferio sur y el primer día de primavera en el hemisferio norte, extendiendo esta celebración simultáneamente en todo el mundo.

El Día Forestal Mundial está dedicado a destacar la importancia de los recursos forestales, que contribuyen al desarrollo de todas las especies, incluido el ser humano. Los bosques nos proveen de bienes (pensemos simplemente en el papel, o en todas las utilidades de la madera), producen el oxígeno indispensable para la vida, nutren el suelo, purifican el aire y además, embellecen paisajes y nos proveen de lugares para el descanso y el disfrute.

Esta celebración resultará útil para tomar mayor conciencia de que los bosques son parte integrante del desarrollo sostenible del planeta debido a los beneficios económicos, socioculturales y ambientales que proporcionan. Con este fin, se promoverá la acción internacional en pos del ordenamiento sostenible, la conservación y el desarrollo de todo tipo de bosques, incluidos los árboles fuera de ellos.

La FAO estima que cada año, más de 130.000 km² de bosques se pierden debido a la deforestación. La conversión a tierras agrícolas, la recolección insostenible de madera, las prácticas de la gestión inadecuada de la tierra, y la creación de los asentamientos humanos son las razones más comunes para la pérdida de zonas boscosas. Según el Banco Mundial, la deforestación representa hasta un 20 por ciento de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, que contribuyen al calentamiento global y, con ello, al cambio climático. Los bosques constituyen el hábitat de alrededor de dos tercios de todas las especies sobre la Tierra y la deforestación de bosques tropicales produce la pérdida de biodiversidad de hasta 100 especies por día.

De los bosques obtenemos beneficios indiscutibles, aproximadamente el 12% de los bosques del mundo han sido designados para la conservación de la diversidad biológica, lo que representa más de 460 millones de hectáreas, de las cuales la mayor parte están dentro de zonas protegidas. Alrededor de 330 millones de hectáreas de bosques tienen por función principal la protección de suelos y agua, protección contra las avalanchas, estabilización de dunas, lucha contra la desertificación o protección de las zonas costeras. Los bosques también son importantes en su uso para el esparcimiento, turismo y educación.

En este año Internacional de los Bosques celebremos en grande, tomemos conciencia sobre la gran importancia de los recursos forestales, hagamos actividades con nuestra familia y amigos rescatando la importancia de los bosques, haciendo acciones que ayuden a su protección y conservación, ¡celebremos todos juntos el Día Mundial Forestal!

La lucha ecológica y la conciencia colectiva

Conciencia colectiva y ecología La historia del hombre tuvo un cambio evolutivo cuando nació en él la conciencia. El entendimiento ...